El molusco que daña y mata

http://goo.gl/Poe4mL
Foto: Análisis Urbano
Los caracoles africanos pueden transmitir enfermedades peligrosas a humanos, mascotas y otros animales que tengan algún contacto con ellos, según el sitio web de la Universidad Autónoma de Bucaramanga se han registrado 62 muertes por este animal. Su baba contiene parásitos que atacan principalmente los sistemas nervioso y digestivo, algunos se alojan en los tejidos fibromusculares y originan afecciones como meningoencefalitis eosinofílica y angiostrongiliasis abdominal -transmitida por la Angiostrongylus cantonensis, lombriz que parasita los pulmones de las ratas. Autoridades ambientales en Colombia lanzaron una alerta para controlar estos moluscos, considerados como plaga e incluidos en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. 

El africano es la especie más grande de caracoles terrestres, casi siempre de color pardo, puede alcanzar 20 cms. de longitud y se ha encontrado en diferentes lugares de Medellín, Sur del Valle de Aburrá, Urabá y Occidente Antioqueño. Se le reconoce además por su forma alargada, su gran caparazón (de hasta 15 cms.), sus dos pares de tentáculos en la cabeza y porque casi siempre están en pequeñas manadas. 

Las autoridades piden reportar el hallazgo de estos caracoles a la Policía Ambiental, corporaciones autónomas regionales, secretarías de medio ambiente o de salud. Además, estas recomendaciones:

•          No tocarlos. Capturarlos con guantes

•          No permitir que los niños participen en la captura de los caracoles

•          Evitar contacto con la baba, especialmente en ojos, nariz y boca

•          No usarlos como mascotas, carnadas ni adornos.

•          Desinfectar los lugares que tengan contacto con el animal

•          Asear bien especialmente jardines y antejardines

•          Limpiar basuras, residuos y materias fecales, los caracoles se alimentan de eso.

•          No movilizar caracoles hacia otras zonas.

•          Tener precaución al trasladar plantas u otros elementos del hogar donde los caracoles o sus huevos podrían alojarse.

•          No arrojarlos a la basura para evitar que proliferen en otros ambientes.

Más información:
Artículo periodístico de la Universidad de Antioquia

No hay comentarios:

Publicar un comentario